Despedida a Moustapha Safouan

Laura Kait

Nos toca la triste despedida de uno de los primeros discípulos de Lacan, tal como lo escribe Gérard Pommier en la entrevista que le hace para La Pratique de Lacan -libro de reciente publicación- , en el primer capítulo de nombre: Témoignage.

Nos deja con 99 años y una obra inmensa. Ha escrito, enseñado y se ha sostenido con su deseo de analista tanto en la clínica como en la transmisión. Citaremos algunos de sus títulos, publicaciones que vienen desde los años sesenta, El estructuralismo en psicoanálisis, del 68, La sexualidad femenina en la doctrina freudiana, del 76; Jacques Lacan y la cuestión de la formación de los analistas, del 83; La palabra o la muerte; cómo es posible una sociedad humana, del 93; ¿Por qué los árabes no son libres? Política de la escritura y terrorismo religioso, de 2007; y el último editado en 2019, De la dualité à la division du sujet ... Por citar solo uno de cada década. Y tanto más.

En 1991, funda la FEP -Fondation Européenne pour la psychanalyse- con sus colegas y amigos: Claude Dumézil, Charles Melman y Gérard Pommier.

Se trata de un momento de consternación y de profundo agradecimiento por su legado. Una cálida despedida al colega y Maestro. 

 

Luigi Burzotta

Conocí a Moustapha Safouan en 1982, año en que me incorporé a la asociación

psicoanalítica Cosa Freudiana que dirigía Muriel Drazien, alumna de Lacan, que había

hecho un análisis de control con él y que lo invitaba todos los años para que aportara su

valiosa contribución a las actividades del Laboratorio. Yo ya estudiaba a Jacques Lacan,

por lo que había leído los libros de Safouan sobre Edipo, la sexualidad femenina y el

estructuralismo.

Intelectual de vasta cultura, atento y lúcido en sus análisis, Safouan consideró a Lacan, el

más auténtico continuador de la obra de Freud, reconociendo que la contribución de su

Maestro es un punto de inflexión innovador dentro de la investigación psicoanalítica.

Sin embargo, sería un error considerar la obra de Safouan como una ilustración de la

doctrina de Lacan en el sentido de una reducción a la comprensión o una simplificación,

porque, al resaltar las coordenadas fundamentales, realiza una lectura original de su

enseñanza, agregando su contribución personal.

A lo largo de los años ochenta y noventa tuve la oportunidad de asistir personalmente a

las conferencias que impartía habitualmente en Italia, en Roma, en el Freudian Thing

Laboratory, pero también en Nápoles en el Centro Lacaniano de Paola Carola.

En noviembre de 1991 Moustapha Safouan vino a Roma para participar como ponente en

el Congreso Internacional, Lacan en Italia. Este fue un evento ambicioso dado que se

hacía eco de la reciente constitución de la Fondation Européenne pour la Psychanalyse -

el 16 de junio de ese mismo año-, lo que convocó al mundo lacaniano europeo, que

disfrutó de su participación en este Congreso.

 

Las oportunidades de encuentros con Moustapha Safouan fueron cada vez más frecuente

a lo largo de los años, porque participaba en los coloquios internacionales organizados en

Roma por la Junta de la Cosa Freudiana de la que yo era miembro (Del Cuerpo Al

Cuerpo, 1995; ¿Es el psicoanálisis una terapia eficaz?, 1997; El otro y la psicosis, 1999).

Sin embargo, con este ilustre y estimado psicoanalista de porte elegante y distante, solo

había mantenido un vínculo respetuoso, sin pretender un acercamiento personal.

 

En 1998, durante el Congreso de Berlín de la Fondation Européenne pour la

Psychanalyse, fui convocado a formar parte de su Secretariado International, donde cada

dos años participaban, alternándose, dos de sus cuatro fundadores: Claude Dumézil,

Charles Melman, Gérard Pommier y Moustapha Safouan.

Al año siguiente, participé en la reunión de la Secretaría Internacional en París. El objetivo

era la organización del Congreso de Marsella para el año 2000, y también la realización

de dos Jornadas de Estudios en Mazara del Vallo para el otoño de 2001. Al final de una

agradable comida, me despedía con la intención declarada de visitar algunas galerías de

fotograbado, y en ese momento Moustapha Safouan me tomó cordialmente de la mano

para guiarme por el centro de París. Me llevó a visitar algunos talleres que él conocía y

 

que se especializaban en este arte.

Esa tarde comenzó el amistoso intercambio que caracterizaría nuestra conversación

durante más de veinte años. Durante ese paseo mi nuevo amigo me preguntó si podía

buscarle una casa en alquiler en Sicilia, cerca del lugar designado por la FEPP para las

próximas Jornada.

Así fué, tras un primer alojamiento en el mismo Hotel Hopps de Mazara del Vallo donde,

en noviembre de 2001, se habrían celebrado con éxito las Jornadas de Estudios FEPP,

Psicoanálisis y cultura hoy. Al año siguiente, encontramos -muy cerca de mi casa de

verano en Lungomare Fata Morgana- una pequeña villa que se alquilaba por dos años.

El término de ese contrato, coincidió, afortunadamente, con que quedó libre el

apartamento del primer piso, de mi casa. A partir de ese momento, el piso superior de

nuestra casa de verano ya no estaría ocupado por extraños sino por un amigo. La villa

cuenta con dos accesos, dos caminos independientes uno para cada planta y también

están separados los jardines, una distribución que permite vivir con mucha discreción y en

absoluta privacidad. Sin embargo, en el tabique de las dos terrazas frente al mar, hicimos

un pasaje con una puerta que permaneció abierta durante todo el tiempo que Safouan

mantuvo el contrato de arrendamiento de su apartamento. Bastaba cruzar esa puerta para

llegar al vecino del piso superior y viceversa para permitir el encuentro con los amigos de

la planta baja.

Por la tarde, cuando mi compañero y vecino no tenía invitados, nos reuníamos unas horas

en su gran salón conversando con dos vasos llenos de whisky con hielo.

Nuestras agradables conversaciones versaban sobre la teoría y la clínica psicoanalíticas,

y muchas veces sobre el tema que mi interlocutor estuviese trabajando en ese momento.

En su tiempo de ocio nunca dejaba de estudiar y escribir, sin distinción del día o de la

noche, incluso acostado en la cama hasta que el libro o el lápiz se le cayeran de la mano

mientras se dormía. Así, mis visitas eran una bienvenida pausa de serena relajación, que

incluían un lado de reflexión creativa. De hecho, en ocasiones, nuestro diálogo terminaba

con la construcción de una idea, en la que finalmente encontraba la manera de elaborar

una pregunta que mantenía en suspenso hasta dar finalmente con  una formalización de

lo que estábamos hablando, en una feliz y concisa combinatoria de palabras. Luego, me

sucedía que encontraba esas formulaciones suyas en el próximo libro que sería

publicado.

La época que Safouan pasó en Mazara sería uno de los más fructíferos de su producción

como ensayista.

Mientras tanto, la Fondation Européenne pour la Psychanalyse atravesaba un período de

crisis y en una reunión celebrada en Bruselas en la primavera de 2003, se llegó a

considerar la posibilidad de su disolución. La solución encontrada por Moustapha Safouan

fue darle a la FEPP una verdadera estructura asociativa con una presidencia electa. Así

fue como Charles Melman  propuso, -casi como un desafío a Moustapha Safouan-  que él

mismo asumiría la primera presidencia. Safouan aceptó estas palabras, como una broma

y en contra de sus propios principios. En una reunión ampliada de la Secretaría

Internacional, celebrada en Bruselas en septiembre del mismo año 2003, se decidió dar a

 

la FEPP el funcionamiento de una Asociación a partir de su Estatuto depositado en Roma.

El 14 de mayo de 2004 en la Notaría de Roma, donde se conservaba el Estatuto, se

reunió la Asamblea de Miembros de la FEPP, que había respondido al recurso de

convocatoria ordinaria, para revisar el Estatuto y ratificar la composición del nuevo

Consejo de la Asociación, denominado Mesa: Moustapha Safouan, Presidente; Luigi

Burzotta y Claude Dumézil, Vicepresidentes; Virginia Hasenbalg, Tesorera; Juan Bauzà,

Secretario Científico.

Moustapha Safouan escribe la transición del antiguo al nuevo ordenamiento institucional,

en el Preámbulo, publicado junto con el nuevo Estatuto en el Anuario 2005, donde

describe las razones del nuevo funcionamiento, especificando que:

la Fondation Européenne pour la Psychanalyse no es una institución psicoanalítica en el

sentido que no tiene como tarea prioritaria la formación de analistas. Su objetivo es dar

lugar a psicoanalistas y a estudiosos de las letras que se refieran a las enseñanzas de

Freud y Lacan, para dar a conocer, discutir y elaborar sus producciones.

 

La experiencia de Safouan como presidente de la FEPP se vio interrumpida por un grave

accidente en Mazara. Fue atropellado por una motocicleta en el paseo marítimo frente a la

puerta de su villa; lesión de la que se recuperó a los pocos meses, pero le impidió

participar en el Congreso de noviembre de ese año 2005 en Padua, Psicoanálisis y

Ciencia. Me ocupé de publicar las actas de ese Congreso en una edición bilingüe en la

editorial F. Angeli.

En el siguiente verano regresará a Mazara, donde retomará su estilo de vida,

intensificando sus actividades de estudio y escritura.

Pourquoi le monde arabe n'est pas libre (Ed. Denoël 2008) es el primer libro meditado y

re-elaborado durante su estancia en Mazara.  Safouan retuvo este manuscrito algún

tiempo, a la espera de que fuese traducido al inglés. Me repetía que sólo podría difundirse

en el mundo egipcio y árabe, si era publicado primero en esa lengua. Aquellos que

pudieron comparar esta edición inglesa con la traducción al francés encontraron que esta

escritura original estaba mejor resuelta lingüísticamente. También hay una traducción al

italiano editada por Spirali.

En mayo de 2009 -y a raíz de la publicación de este libro-  se realizaron dos Jornadas de

Estudios FEPP en Mazara del Vallo: El sujeto y la lengua entre lo sagrado y lo profano.

Momento en que ya estaba trabajando con diligencia en El lenguaje corriente y la

diferencia sexual (Ed. Amorrortu, 2011), un texto que él tenía en gran estima. Para

escribirlo se había inspirado en el comportamiento de mi nieta y en la relación que ésta

tenía con su padre. La observó atento y curioso, durante su estancia de verano.

Luego, escribió un libro de amplio alcance que puede considerarse un legado fundamental

para el estudio del psicoanálisis y la comprensión de las aporías y contradicciones del

movimiento psicoanalítico. Fue publicado en Francia en 2013. Mientras tenía este

proyecto en preparación, su amigo Alain Vanier tuvo el mérito de invitarlo a realizar -

 

durante tres años- un ciclo de conferencias, en la sede de Espace Analytique, que

concluyeron en la obra, El psicoanálisis, ciencia, Terapia ...y causa, (Ed. El Cuenco de

Plata, 2017). El título resume, en un instante, lo sustancial del contenido de esta obra.

Habla de lo que está en la raíz del psicoanálisis y justifica su estrafalario dispositivo.

Sostiene que el principio subversivo radical que provoca el psicoanálisis, está en

contradicción con cualquier intento de ordenarlo en un movimiento asociativo o en un

sistema institucional.

Quizás la razón que hizo que Moustapha Safouan se volviera refractario a cualquier tipo

de implicación institucional en lo que él llama La saga lacaniana, deba buscarse en estos

pensamientos, aunque no pudo evitar verse implicado permanentemente por su Maestro

en el Jury de la Passe.

Cuando ya tenía más de 90 años, me decía que comenzaba a sentir el peso de la edad

avanzada, y cada año que pasaba insistía en que jamás habría creído que podría llegar a

tal edad. Sin embargo, noté que su espíritu seguía siendo el de hacía diez años, cuando

había sido seducido por la ciudad que lo acogió y donde venía periódicamente, no solo

para sus largas vacaciones de verano sino también para estancias más breves en

invierno y primavera.

Ahora negaba lo que había declarado al principio -y que era comentario común entre los

amigos de Mazara del Vallo- que este sitio lo había capturado porque en cierta medida le

recordaba a su Alejandría de Egipto, pero sin las contradicciones de esa, su ciudad natal.

Después, dejó de alquilar el piso sobre mi casa, aun así regresó más de una vez a

Mazara como huésped en un hotel con vista al mar, para algunas vacaciones cortas que

coincidían con las mías y las de Bianca, mi esposa. En estas ocasiones me hablaba de

los libros que estaba escribiendo como Regard sur la civilization œdipienne, (Ed. Erès

2016). Lo presentó en Roma en el Laboratorio Freudiano. En esa época ya me

comentaba una nueva investigación que lo estaba comprometiendo en el campo de la

ciencia y que daría vida al libro Le puits de la vérité (Ed. Hermann 2017) que es un

panorama razonado sobre las teorías científicas más avanzadas del siglo XX,

confrontadas al saber psicoanalítico, en su relación con la verdad. Con gran placer, he

presentado este libro en Paris, en un evento organizado por la FEPP en 2018.

Por último, no puedo dejar de mencionar su último libro, cuyos temas han sido durante

mucho tiempo objeto de nuestras animadas discusiones, La civilization post-œdipienne,

(Ed.Hermann 2018).

Cito, para terminar, la dedicatoria que escribió cuando me regaló éste, su último libro:

à Luigi avec mon amitié que j'ai beau vieillir mais que, elle, reste jeune, Moustafa.

a Luigi, con mi amistad, que por más que yo envejezca, sigue joven, Moustafa.

Noviembre, 2020

Luigi Burzotta

Vive en Roma, donde ocupa, si se le solicita, el cargo de psicoanalista, cuidando de no perder de vista su

posición original de analizante, así como esa actitud indispensable y propicia al acto analítico.

Traducción de Laura Kait

Psicoanalista en Barcelona. Miembro de FEPP. Funda UMBRAL en 2001.

Además del trabajo en atención clínica, escribe, supervisa, enseña.

 

I miei anni con Moustapha Safouan 

Luigi Burzotta

Ho incontrato per la prima volta Moustapha Safouan nel 1982, anno del mio ingresso

nell’Associazione psicanalitica Cosa Freudiana diretta da Muriel Drazien, un’allieva di

Lacan che aveva fatto con lui un’analisi di controllo e che lo invitava tutti gli anni a portare

il suo prezioso contributo nelle attività del Laboratorio; ma come studioso di Jacques

Lacan ne avevo già letto i libri sull’Edipo, la sessualità femminile  e lo strutturalismo.

Intellettuale di vastissima cultura, attento e lucido nelle sue analisi, Safouan considerava

Lacan “il più autentico continuatore dell’opera di Freud”, riconoscendo nell’insegnamento

del suo maestro l’apporto di una svolta innovativa nella ricerca psicanalitica.

Sarebbe tuttavia un errore considerare l’opera di Safouan come una illustrazione della

dottrina di Lacan nel senso di una riduzione alla comprensione o di una semplificazione,

perché, evidenziandone le coordinate fondamentali, restituiva una lettura originale del suo

insegnamento non senza apportarvi a sua volta un contributo personale.

Per tutti gli anni ottanta e novanta ebbi così l’opportunità di seguire di persona le

conferenze che egli veniva puntualmente a tenere in Italia, a Roma nel Laboratorio di

Cosa freudiana, ma anche a Napoli nel Centro Lacaniano di Paola Carola.

Nel mese di novembre 1991 Moustapha Safouan veniva a Roma per dare il suo contributo

al Congresso internazionale denominato “Lacan in Italia”, un progetto ambizioso che,

facendo eco alla coeva costituzione (16 giugno) della Fondation Européenne pour la

Psychanalyse, aveva goduto della grande affluenza di tutto il mondo lacaniano europeo.

Le occasioni di incontrare Moustapha Safouan erano divenute negli anni sempre più

frequenti, perché non mancava di partecipare ai Colloqui internazionali organizzati a Roma

dal Direttivo di Cosa Freudiana del quale facevo parte (Dal Corpo Al Corpo 1995; La

psicanalisi è una terapia efficace? 1997; L’Altro e la psicosi 1999), tuttavia, nei confronti di

questo illustre e stimato psicanalista dal portamento signorile e distaccato, avevo sempre

mantenuto un rispettoso riserbo, senza mai ricercarne un avvicinamento confidenziale.

Nel 1998, durante il Congresso di Berlino della Fondation Européenne pour la

Psychanalyse, fui chiamato a far parte del suo Secrétariat internationale, che a quel tempo

era presenziato a bienni alterni da due dei quattro iniziatori: Claude Dumezil, Charles

Melman, Gérard Pommier e Moustapha Safouan.  

L’anno seguente, dopo una riunione del Secrétariat internationale a Parigi per

l’organizzazione del Congresso di Marsiglia del 2000, durante la quale venne anche

approvato il progetto di realizzare due Giornate di studio a Mazara del Vallo per l’autunno

del 2001, al termine di un déjeuner conviviale, nel momento in cui mi stavo congedando

con l’intenzione dichiarata di andare a visitare alcune botteghe di gravures, fui

cordialmente preso per mano da Moustapha Safouan che si offrì per guidarmi per il centro

di Parigi a visitare alcuni ateliers di sua conoscenza, specializzati nel settore. 

Quel pomeriggio doveva cominciare quello scambio amichevole che avrebbe

caratterizzato la nostra conversazione per più di venti anni; perché durante la nostra

passeggiata il mio nuovo amico mi chiese se gli potevo trovare un’abitazione in affitto nel

 

luogo designato per il programmato colloquio della FEPP in Sicilia.

Dopo una prima sistemazione nello stesso Hotel Hopps di Mazara del Vallo dove, nel

mese di novembre 2001 si sarebbero svolte con successo le Giornate di studio della

FEPP, Psicanalisi e cultura oggi, trovammo per l’anno successivo, a due passi della mia

abitazione estiva sul Lungomare Fata Morgana, una villetta in affitto, dove Safouan poté

soggiornare solo per due anni.

L’anno appresso per buona sorte, proprio nella villetta bifamiliare a due piani, della quale

abitavo con la famiglia il piano terra, si liberò l’appartamento del primo piano che l’altro

proprietario dava in locazione.

Da quel momento, il piano superiore della nostra abitazione estiva non sarebbe stato più

occupato da un estraneo ma da un amico. La villetta gode di due ingressi con due vialetti

indipendenti per i due appartamenti del piano terra e del primo piano con due distinti

giardini, una partizione che permette ai due relativi condomini di vivere, osservando la

debita discrezione, nel più assoluto riserbo. Nel muretto divisorio delle due terrazze fronte

mare, avevo però praticato un passaggio con un cancelletto che è rimasto aperto per tutto

il tempo che Safouan ha mantenuto l’affitto di locazione del suo appartamento.

Bastava varcare questo cancelletto per raggiungere l’abitante del piano superiore e

viceversa per consentire a quest’ultimo di riunirsi con gli amici del piano terra.

Nel pomeriggio, quando il mio coinquilino non aveva ospiti, io mi recavo spesso da lui per

trascorrere nel suo ampio salotto qualche ora in conversazione con due bicchieri ricolmi di

whisky con ghiaccio. 

Le nostre piacevoli conversazioni finivano inavvertitamente sulla clinica e sulla teoria

psicanalitica, e spesso sull’argomento di cui al momento si stava occupando il mio

interlocutore, perché questi nel suo otium non la smetteva mai di studiare e scrivere,

senza distinguere il giorno dalla notte, così perseverando disteso su un letto finché il libro

o la matita non gli cadevano di mano nel sonno; sicché le mie visite erano una pausa da

lui molto gradita di serena distensione, che tuttavia aveva il suo risvolto di creativa

riflessione. Talvolta infatti il nostro dialogo si concludeva con la costruzione di una frase,

nella quale, lui, aveva infine trovato il modo di enucleare una questione che teneva in

sospeso, dando finalmente una forma estemporanea a ciò di cui stavamo conversando, in

una felice e sintetica combinatoria di parole. Ritrovavo poi puntualmente quelle sue

formulazioni nel libro di turno che sarebbe stato pubblicato.

Il periodo del soggiorno di Safouan a Mazara sarebbe stato uno dei più fecondi della sua

produzione di saggista.

Nel frattempo la Fondation Européenne pour la Psychanalyse stava attraversando un

periodo di crisi e, in una prima riunione tenuta a Bruxelles nella primavera del 2003, si era

pensato anche alla possibilità di un suo scioglimento. La soluzione trovata da Moustapha

Safouan fu quella di dare alla FEPP una vera struttura associativa con una presidenza

elettiva. Fu così che Charles Melman propose quasi per sfida a Moustapha Safouan che

assumesse lui stesso la prima presidenza. Safouan accettò sulla parola come per gioco e

contro i suoi stessi principi.

In una riunione allargata del Secrétariat internationale, tenuta a Bruxelles nel mese di

settembre dello stesso anno 2003, si decise di dare alla FEPP il funzionamento d’una

Associazione a partire dallo Statuto depositato a Roma. 

 

Il 14 maggio 2004 nell’Ufficio del Notaio a Roma, dov’era conservato lo Statuto, si è riunita

l’Assemblea dei Membri della FEPP, che avevano risposto all’appello della regolare

convocazione, per rivedere lo Statuto, e ratificare la composizione del nuovo Consiglio

dell’Associazione, detto Bureau: Moustapha Safouan, Président, Luigi Burzotta e Claude

Dumézil, Vice Président Virginia Hasenbalg, Trésorière, Juan Bauzà, Secrétaire

Scientifique. 

Il passaggio dal vecchio al nuovo ordinamento è illustrato da Moustapha Safouan, nel

“Preambolo” pubblicato insieme con il nuovo “Statuto” nell’Annuaire 2005, dove illustra le

ragioni del nuovo funzionamento precisando infine che: “la Fondation Européenne pour la

Psychanalyse non è un’istituzione psicanalitica nel senso che, una tale istituzione, si

ponga come compito prioritario la formazione degli analisti, ma tale che ha per suo oggetto

quello di permettere agli psicanalisti ma anche ai cultori di lettere che si riferiscono agli

insegnamenti di Freud e Lacan, di far conoscere, discutere collegialmente ed elaborare le

loro produzioni”.

L’esperienza di Safouan come Presidente della FEPP si concluse in anticipo con un grave

incidente subìto a Mazara, quando fu investito da una moto sul lungomare davanti al

cancello della sua villa; infortunio dal quale si riprese dopo qualche mese, ma che gli

impedì di partecipare al Congresso da lui voluto e programmato per il mese di novembre

di quell’anno 2005 a Padova, La psicanalisi e la scienza. Gli atti di quel Congresso sono

stati poi da me pubblicati in edizione bilingue presso F. Angeli editore.

Già l’estate dell’anno successivo egli era di nuovo a Mazara, dove riprese il suo stile di vita

intensificando le sue attività di studio e di scrittura.

Pourquoi le monde arabe n’est pas libre, Denoël 2008, è il primo libro meditato e

rielaborato durante il suo soggiorno a Mazara. Aveva da tempo pronta una bozza

manoscritta di questo libro e lo teneva da parte in attesa di tradurlo in lingua inglese,

perché egli mi ripeteva che soltanto se fosse stato pubblicato in questa lingua avrebbe

potuto essere diffuso e letto nell’ambiente culturale egiziano e arabo. Chi ha potuto fare il

raffronto del testo originale inglese con la traduzione in francese di questo libro, ha trovato

linguisticamente più risolta la scrittura originale. Esiste anche una traduzione in italiano

curata da Spirali.

Nel maggio 2009 sui temi trattati da questo libro si svolsero due Giornate di studio della

FEPP a Mazara del Vallo: Il soggetto e le lingue tra sacro e profano.

Egli già comunque lavorava con solerzia a un testo a cui teneva molto, ispirandosi anche

al comportamento della mia nipotina nei suoi rapporti con il padre ch’egli poteva

osservare, attento e curioso, durante il soggiorno estivo. Le langage ordinaire et la

différence sexuelle, sarebbe stato pubblicato nel 2009.

Il libro di largo respiro, tuttavia, che si può considerare un fondamentale suo lascito per lo

studio della psicanalisi e la comprensione delle aporie e delle contraddizioni proprie al

movimento psicanalitico, è pubblicato nel 2013. Si tratta di un progetto ch’egli aveva in

cantiere e che l’amico Alain Vanier ha il merito di aver incoraggiato a costruire, invitandolo

a tenere, per tre anni di seguito, delle serie di conferenze nella sede di Espace Analytique,

e che sono sfociate nell’opera, La psychanalyse, Science, Thérapie; et cause, Thierry

Marchaisse. Il titolo sintetizza in modo fulmineo il contenuto sostanziale dell’opera. Ciò che

è alla radice della psicanalisi e ne giustifica il bizzarro dispositivo, vale a dire, il radicale

 

principio sovversivo che causa la psicanalisi, non può non essere in contraddizione con

qualsiasi tentativo di ordinarla in un movimento associativo o in un sistema istituzionale.

In questo va ricercata forse la ragione che rendeva Moustapha Safouan refrattario a ogni

tipo di coinvolgimento istituzionale in quella ch’egli chiama La saga lacaniana, benché egli

non potesse non lasciarsi implicare in modo permanente dal suo Maestro nel Jury de la

passe. 

Superata l’età di novanta anni Moustapha Safouan mi diceva di cominciare a sentire il

peso dell’età avanzata, confidandomi, ogni anno che passava, che non avrebbe mai

creduto di poter raggiungere una tale età; tuttavia io costatavo che il suo spirito era ancora

quello di dieci anni prima quando era stato rapito dalla città che lo ospitava e che lui

raggiungeva periodicamente, non solo nelle lunghe vacanze estive ma anche per

soggiorni più brevi in inverno e in primavera.

Addirittura egli ora negava ciò che aveva dichiarato all’inizio e che era diventato un luogo

comune nel giro degli amici mazaresi, che cioè la città di Mazara del Vallo lo aveva

catturato, perché gli era sembrata, in piccolo, la sua Alessandria d’Egitto ma senza le

contraddizioni della sua città natale.

Evidentemente, con questo diniego, egli aveva inteso bene la mia amichevole risposta,

quella volta che mi aveva formulato, con un sorriso che non saprei descrivere e con le

spalle abbandonate sull’antica abside arabo normanna della cattedrale, la domanda di

voler morire a Mazara: gli dicevo che non era certamente possibile cercare in questa città

siciliana ciò che non aveva mai trovato nella sua Alessandria.

Lasciato l’appartamento in locazione, egli tornò più di una volta a Mazara ospite, in un

albergo con vista sul mare, per brevi vacanze che coincidevano per un arco di tempo con

quelle mie e di Bianca, mia moglie. In queste occasioni egli mi parlava dei libri che stava

scrivendo come Regard sur la civilisation œdipienne, Hermann 2015, di cui venne a

parlare a Roma nei locali del Laboratorio Freudiano, come pure mi accennò qualche cosa

di una ricerca che lo stava impegnando nel campo della scienza e che diede vita al libro

Le puits de la vérité, Hermann 2017, un ragionato panorama sulle più avanzate teorie

scientifiche del novecento, confrontate col sapere psicanalitico nel suo rapporto con la

verità, la cui presentazione ad opera della FEPP a Parigi nel 2018 mi trovai a presiedere

con molto piacere.

Non posso tacere infine del suo ultimo libro le cui tematiche erano state da tempo tra noi

oggetto di animate e vivaci discussioni, La civilisation post-œdipienne, Hermann 2018.

Riporto per finire le parole ch’egli mi ha voluto dedicare nella copia omaggio di questo suo

ultimo libro:

à Luigi avec mon amitié que j’ai beau vieillir mais que, elle, reste jeune, Moustafa

 

Novembre, 2020

 

Luigi Burzotta

Vive a Roma, dove occupa, se richiesto, il posto dello psicanalista, attento a non perdere di vista la sua

originaria posizione di analizzante, come quell'attitudine indispensabile e propizia all'atto analitico.

 

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